• Redacción

Recomendación literaria: "En diciembre llegaban las brisas" de Marvel Moreno

Actualizado: oct 8

Por Angélica Maria Peña


¿Por qué no hay tantos libros escritos por mujeres?, ¿Vamos a leer alguna mujer este semestre? Esas eran algunas de las preguntas frecuentes que las estudiantes hacíamos a los docentes al inicio de cada semestre cuando nos entregaban la guía donde se evidenciaban los contenidos y los textos a leer en cada asignatura, y no veíamos a ninguna figura femenina en la lista. Con el tiempo entendí que esa ausencia se debe, en parte, a la estructura social patriarcal que le hacía tremendamente difícil a la mujer ser reconocida en los estudios literarios. Pero ante la insistencia, o tal vez validando la importancia de incluir voces femeninas en nuestra formación, algunas profesoras terminaban incluyendo uno o hasta tres libros. Y menos mal insistimos, porque en una clase sobre literatura colombiana del siglo XX llegó a mis manos el libro En diciembre llegaban las brisas de Marvel Moreno.


Después de ese libro, vino la lectura de algunos de sus cuentos y aunque no he podido leer su novela póstuma El tiempo de las amazonas, forjé un vínculo con la narrativa de Marvel Moreno que me permitió entender lo femenino y dar un paso para iniciar la construcción de mi feminismo, sin importar que haya llegado un poco tarde. Tras las varias lecturas que hice de la novela en lo transcurrido del tiempo desde el día en que conocí su obra hasta hoy, me atrevo afirmar que En diciembre llegaba las brisas es un manifiesto feminista, claramente no porque Marvel Moreno lo haya declarado en vida, sino por las historias que se narran a través de los recuerdos de Lina.


En la novela, Lina teje las vivencias de las abuelas, madres e hijas barranquilleras a finales de los años setenta en un entorno clasista y dolorosamente misógino; y exhibe el discurso basado en lo católico que se ha heredado de generación en generación para justificar las violencias en contra de la mujer. Al final -en el epílogo-, por si quedaban sospechas, Lina dice que escribió un libro donde denuncia la opresión de las mujeres de su ciudad lo que, por un lado, nos permite entender cómo espera que sea recibida su novela y, por otro, nos reafirma lo que pretende ese “libro” de casi 460 páginas que el lector acaba de leer. Además, por las similitudes que hay entre Lina y su creadora: Marvel Moreno, se llega a pensar que el personaje es un reflejo de la autora, por ejemplo, el hecho que ambas nacieran en Barranquilla dentro de las familias más prestigiosas o la ida de Lina a París para no regresar a la costa caribe, igual que Moreno.


Esta novela está dividida en tres partes y cada una se narra de forma omnisciente, son los recuerdos de Lina sobre la vida de sus tres amigas: Dora, Catalina y Beatriz. Lina observa el entorno y se apoya en las experiencias de su abuela Jimena y sus tías Eloísa e Irene para entender las sentencias que subyugan a sus amigas. Cada parte inicia con un versículo bíblico que parece ser una sentencia a los desenlaces de cada mujer. El inicio de la primera parte: «Yo soy el señor Dios tuyo, el fuerte, el celoso, que castiga la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación» (p. 19), marca todas las historias de las mujeres de las seis familias barranquilleras nombradas en la novela y le ayuda a entender al lector cómo el pasado construye ese presente y cómo los hombres de la novela han perpetuado los discursos que violentan a la otredad. La abuela de Dora fue obligada a casarse con un señor mayor de edad cuando ella solo tenía doce años, la noche de su boda, el hombre la violó tan fuerte que permaneció el resto de su vida en una cama, odiando a aquel hombre por lo que le hizo. De aquella noche nació doña Eulalia de Valle, madre de Dora, quien heredó un apellido “descendiente de un conquistador” por su padre y esto, en un futuro, sería de gran relevancia para que un joven médico se casara con ella, después del nacimiento de Dora el médico nunca volvió a tocarla y con el tiempo la dejó y solo hizo uso del buen apellido para lograr reconocimiento. Ese comportamiento mezquino y violento hacia su abuela y su madre no evitó que Dora se salvará. Pues el esposo de Dora, Benito Suárez se casa con ella odiándola porque no era virgen y durante su matrimonio le niega el placer sexual, este odio genera constantes castigos hasta el punto de que Dora se convierte en un ente sumiso ante él. Así mismo, le sucede a Beatriz quien se niega a sí misma por el ímpetu de lo masculino y su historia estereotipa la violación en contra de lo femenino.


En diciembre llegan las brisas es una crítica a esa sociedad patriarcal en la que creció Marvel Moreno, y que se construye bajo cimientos católicos que les permite a los hombres controlar y someter a las mujeres, y a ellas les impide el gozo, el placer y si se llegase a sentir se debe castigar. Un ejemplo de ello es la historia de Catalina y su madre Divina Arriaga, son las únicas mujeres dentro de la novela que logran ser libres con su sexualidad y buscar lo deseado, pero, por lo mismo, son marginadas hasta lograr su exclusión de Barranquilla, ya que ante los ojos de esa sociedad caribeña se está desafiando lo establecido. Es importante resaltar que Catalina y Divina pueden romper ese orden por sus condiciones económicas, porque esas normas misóginas que se establecen en esta elite barranquillera también son clasistas y racistas.


Recomiendo a Marvel Moreno porque es una de las voces femeninas más influyentes en la literatura actual - sí, escribo actual- porque pese a que publicó su primer libro de cuentos Algo tan feo en la vida de una señora de bien en 1980 y la primera edición del libro En diciembre llegaban las brisas en 1987, fue hasta hace menos de 30 años, tras su fallecimiento en 1995 que creció un interés sobre los estudios de su obra en el ámbito académico y las editoriales buscan reeditarlas; incluso cuando hubo una década donde los críticos y las editoriales europeas tenían sus ojos puestos en la literatura de esta parte del continente debido a las consecuencias del fenómeno editorial “Boom latinoamericano”, que visibilizó mundialmente a muchos escritores de Latinoamérica en los años 70 y 80; por supuesto, la mayoría fueron hombres. Sin embargo, desde el 2014 la editorial Alfaguara ha venido imprimiendo su obra, este año, después de mucha especulación se publicó su novela póstuma El tiempo de las amazonas.


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