¿Existe la “masculinidad no tóxica”?

Por: Juan Camilo Rivera López - Periódica


A medida que los debates de género han crecido y las relaciones de poder desiguales se han hecho más evidentes, la creación de grupos de hombres discutiendo sobre temas de identidad y transformación desde la mirada masculina ha aumentado considerablemente. Los grupos de debate y el activismo de grupos de hombres que se auto referencian como “nuevas masculinidades” parecen cada vez más comunes.


Debo confesar que a mi también me parece llamativa la idea de que un tiempo para acá he visto más hombres preocupados por ser mejores frente a los problemas que les colectives y grupos feministas han logrado evidenciar. Sin embargo, no puedo dejar de cuestionarme desde mi individualidad como hombre si esto necesariamente es algo positivo. Pues considero que el discurso de nuevas masculinidades se sigue parando desde el binarismo y la construcción heteronormativa que sostienen las múltiples opresiones que caen sobre las mujeres y los grupos no hegemónicos.


Hace un par de años logré adquirir un libro de Joki Azpiazu Carballo titulado “Masculinidades y Feminismos”. Este texto plantea una pregunta clave para mi reflexión que quisiera compartirles:


“¿Se puede acabar con la desigualdad sin terminar también con la masculinidad?”


Y puede continuar la reflexión con preguntas como: ¿Es posible salirse de la opresión que carga consigo la masculinidad? ¿Poner nuevamente el foco del debate de género sobre los hombres no sería un efecto


no deseado del debate de nuevas masculinidades? O muy importante aún ¿existen formas correctas de ser hombre o mujer?


Mutante realizó una investigación periodística por medio de una dinámica que incluyo el uso de su plataforma y redes para preguntar por la masculinidad, los referentes que los hombres manifestaban tener y los privilegios identificados. Es por esto que para esta nota invitamos a Natalia Duque, periodista de Mutante, para que nos relatara cómo fue esta conversación y sus conclusiones.


Periódica: ¿Porqué Mutante decide hablar sobre masculinidad en su sección #HablemosDeGénero?


Natalia Duque: Usualmente las conversaciones que hacemo


s están ligadas a preocupaciones o intereses personales que tenemos también como equipo e individuos. Cuando decidimos hablar sobre masculinidad había acabado de pasar una semana supremamente dura. La noticia de la violación de la niña Embera, las denuncias contra Ciro Guerra, y varias noticias sobre ese mismo tema nos rodeaban la cabeza y también las discusiones editoriales.


El tema de género ha sido transversal a Mutante, desde su nacimiento, y en otras ocasiones habíamos podido abordarlo desde la perspectiva de las mujeres. Esta vez, sin embargo, nos preguntamos por el papel que tienen los hombres en la transformación de la violencia machista. El patriarcado no se va a acabar si quienes lo encarnan, en mayor medida, no tienen reflexiones al respecto. Por eso decidimos hablar sobre masculinidad.


P: ¿Cómo se dio esta conversación y quienes participaron de ella?


ND: Nuestras conversaciones tienen un esquema de hablar-comprender-actuar. Cuando empezamos a hablar sobre masculinidad, preguntamos sobre los imaginarios que habían entorno a ella, e hicimos un sondeo a los hombres en el que les preguntamos si en algún momento habían sentido que habían tenido ventaja frente a una mujer, por el hecho de ser hombres.


En la etapa de hablar también organizamos un Círculo Mutante, al que asistieron principalmente hombres. De allí salió la idea de buscar a los colectivos de hombres que ya estaban trabajando este tema pero que muchos no sabían que existían. Y así se fue yendo la conversación; una acción generalmente nos lleva a la otra. En esta conversación participaron entonces principalmente hombres, además de organizaciones y colectivos como Caballito de Mar, Nuevas Masculinidades del Suroeste antioqueño, la Mesa Nacional de Masculinidades, Mujeres Confiar, entre otros.


P: ¿Cuáles son las principales conclusiones que recogió la conversación en torno a la abolición de la masculinidad?


ND: Abordar este debate nos pareció fundamental porque se nos presentó un par de veces a lo largo de la reportería: 1. En los comentarios de la invitación que hicimos al Círculo Mutante que se llamaba ¿Cómo transformar la masculinidad?. 2. Durante la reportería, varias de las organizaciones de hombres nos dijeron justamente eso, que el objetivo debía ser abolir la masculinidad.


Para entender ambas posturas hablamos con Camila Cadavid y Hernando Muñoz. Por un lado la abolición plantea que la masculinidad de por sí es problemática, además de que la feminidad resulta ser producto de la masculinidad. La otra postura plantea que es imposible abolir la masculinidad o la feminidad porque es la forma en la que se ha organizado la sociedad.


La idea no era definir cuál postura estaba bien o no, sino abrir y visibilizar el debate.


La primera conclusión es esa: es un debate vigente, con argumentos, que debe seguir poniéndose sobre la mesa. Algunas corrientes del feminismo han tenido profundas reflexiones al respecto y, en ese sentido, sería importante que los hombres también pudieran empaparse de lo que ya ha teorizado el feminismo y tener sus propias reflexiones; esa sería la segunda. Y nos preguntamos ¿De qué forma se pueden impulsar estos espacios y conversaciones que son poco habituales entre hombres? Estas fueron algunas conclusiones:


  • Hacerles saber que la discusión sobre la masculinidad no está necesariamente ligada a la orientación sexual, sino que aborda múltiples temas. El auto cuidado, por ejemplo, es uno de ellos.

  • Hay mucho temor entre ellos a conversar sobre esto por la posibilidad de decir cosas que no sean "políticamente correctas". En este sentido es importante impulsar espacios no violentos, en donde haya libertad para preguntar y solucionar dudas libremente. Ojalá estos espacios sean propiciados por los mismos hombres.

  • La educación. Aquí los cuidadores y cuidadoras tienen un papel fundamental en la formación de los niños. En la familia se reproducen las mismas dinámicas, actitudes e imaginarios machistas que luego se reflejan en adultos que las interiorizan y las ponen en práctica. Reflexionar sobre la masculinidad durante la crianza de un niño es fundamental para desmontar uno de los pilares de la estructura patriarcal y educar niños más amorosos con ellos y con las demás.

Espacios de discusión como los generados por Mutante evidencian que el debate debe seguir adelante profundizándose, donde las voces de las mujeres y las personas no binarias deben ser multiplicadas para entender las problemáticas y los caminos a optar desde quienes tenemos un lugar privilegiado en las estructuras tradicionales de poder. Sin embargo, construir desde la masculinidad parece aceptar el binarismo y el sistema sexo genero y por tanto quedar inmerso en las opresiones.


Lina Quevedo, sociologx de la Red Popular Trans de Medellín, en un conversatorio sobre nuevas masculinidades, organizado por Colombian Studies Group afirmó que “Existe una romantización de prácticas responsables desde donde se construye muchos discursos de grupos de nuevas masculinidades”. Esto es peligroso sobre todo porque sigue replicando el discurso de ceder por reconocimiento de los hombres para hacerse cargo de las funciones que son plenamente de un adulto funcional. Ante esto Lina conluye que “El tema de los hombres y las mujeres se vive como una lucha de clases y por tanto sus constructos tienen que ser abolidos”.


La división sexual del trabajo es probablemente la base principal de opresión del sistema sexo género. Mantener el foco del debate en la masculinidad terminaría acomodándose al sistema y reproduciendo las opresiones que ya había identificado. No es necesario quedarnos en unas categorías puestas por un sistema que buscamos abolir. Yo personalmente rechazo el concepto tradicional de hombre, macho y masculino, y por eso no espero que se transforme para ser “mas amigable”, espero que desaparezca para que las opresiones reproducidas por un sistema desigual no continuen. Dicho esto, mientras no sea abolido el sistema sexo género toda masculinidad existente, será tóxica.


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