ARTE, ACTIVISMO Y AMOR


Escrito por: Periódica.


Manu Mojito, reconocido artista y activista por los derechos, la visibilidad y la memoria de las personas Queer y trans, está en México adelantando trabajos con Alejandra Bogue y la escena trans y Queer en el DF. En entrevista con Periódica, Manu nos regaló en sus palabras la experiencia, los traspiés de la pandemia y los proyectos que se vienen.

Foto: Manu Mojito.



Periódica: ¿Hace cuánto estás viviendo en México y qué te llevó a moverte a este país?


Manu Mojito: Vivo en México hace un año larguito, llegué el 29 de enero de 2020, justo antes de la pandemia. A México me trajo conocer más sobre la historia Queer y Trans de Latinoamérica. Previo a viajar había hablado con Alejandra Bogue que es una actriz mexicana, la primera mujer trans que ha tenido un show unipersonal en México y quizás en el mundo. Entonces, esto me llamó mucho la atención: conocer su historia y sus proyectos. Apliqué a una residencia artística que era inicialmente de seis meses… y bueno, ahí se atravesó la pandemia.



P: ¿Cómo ha sido trabajar en un país diferente en el contexto de pandemia?


MM: Ha sido muy difícil pues ahora sigo estando como viajero y al no ser residente se complica todo. Sin embargo, ha sido una experiencia muy diferente a la de cualquier persona que haya venido a trabajar. Me siento muy afortunado, en la pandemia me dediqué y nos dedicamos a trabajar con Alejandra en construir esa imagen mediática virtual, mientras buscábamos eso estamos generando fondos.

Esto fue algo positivo, sobre todo en la parte más critica de la pandemia, pues pude sostenerme económicamente. Por eso, digo que mi experiencia de trabajo en el exterior fue muy diferente ya que tuve la fortuna de contar con esta posibilidad.







Foto: Manu Mojito.


P: ¿De qué forma has percibido que la pandemia ha afectado la cultura y el arte?


MM: La pandemia ha afectado de muchas formas la cultura y el arte, principalmente por premios e incentivos a los que muchos artistas tenían accesibilidad para presentar y ganar para poder vivir de esto. Actualmente no son muchas personas las que se pueden presentar, disminuyendo los espacios y la vida social alrededor del arte y la cultura. Esto de alguna manera soporta el trabajo y las experiencias de los artistas. Se limita todo lo que pasa en calle, a las expresiones en manifestaciones públicas, en lugares urbanos y rurales. De repente se vuelve todo producciones en casa. La creación del arte como artista no es la misma. Entonces todo empieza a cambiar: la curaduría no es igual y la economía no es la misma, todo esto es dado por el encierro.


El arte y la cultura tiene un componente social muy importante porque tiene que ver con el contacto y con lo que la otra persona siente y percibe. Entonces hay una afectación sobre los artistas, el arte y la cultura. Ahora toca cambiar la forma de presentar, llevando replantearse las maneras de crear y de hacer arte, porque definitivamente ya no es igual que antes.


Foto: Manu Mojito.


P: ¿Qué estás haciendo actualmente y que proyectos vienen?


MM: Como les contaba, vine a hacer esta residencia sobre la vida de Alejandra, preservar la memoria trans a través de su carrera. En ese proyecto con Alejandra decidimos montar un espacio virtual donde la gente pudiera estar en contacto con ella, para conocer más sobre su carrera. Empezamos a trabajar este espacio, a conocer la virtualidad, las redes sociales y cómo se maneja todo esto. Actualmente estamos en ese punto en el que ya aterrizamos todo ese trabajo y que se vuelve mucho más formal. Entonces, estoy concentrado en generar a partir de su memoria un trabajo virtual donde las personas puedan conocer su historia y qué significaba ser una persona trans en México de los 70, 80 y 90. El objetivo es poder mostrar de qué forma su carrera ha impactado positivamente Latinoamérica y cómo ha abierto puertas para muchas personas Queer y trans, para resaltar el impacto en Latinoamérica.


Foto: Manu Mojito.


La pandemia también ha representado cambios en nosotros mismos y en cómo nos miramos y como nos representamos. Evidentemente yo no he sido la excepción. Me he encontrado a mí mismo y cosas que había abandonado. Cosas que me hacían feliz. Por ejemplo, ahora estamos participando en el Festival de Cine Cecehachero, en donde tengo la oportunidad por primera vez de mostrar un documental que realicé con Katalina Ángel, cofundadora de la Red Comunitaria Trans. En el documental se plantea, más allá de contar la historia de Katalina, cómo los espacios muchas veces traen recuerdos que no queremos y necesitamos soltar. Se habla de cómo podemos, a través de actos psico mágicos, recuperar espacios que nos han herido. Producto de todo esto, estoy adelantando otros proyectos personales encaminados por este proceso de auto representación, haciendo uso de fotografía performática y del video sobre mi cuerpo.


Por último, mi proyecto de vida es la construcción de la memoria trans, que lo considero muy importante. Considero que es algo que tenemos que hacer ahora, porque el cambio generacional y el paso a la virtualidad va perdiendo. Esta memoria no está escrita. Entonces, para muchas personas no fue importante y solo está representada a través del amarillismo y la prensa con titulares que ayudaron a estigmatizar y maltratar a las personas trans. Creo que esa historia negativa se debe dejar de lado y empezar a construir una nueva historia que muestre sus realidades en temas como migración, la calidad entre ellas y el apoyo, para ver cómo los movimientos que tenemos hoy son producto de la resistencia de las mujeres trans. Este es uno de los proyectos a los que más les dedico tiempo y lo hago con la fotografía y contando historias de quienes abrieron el camino a los que venimos detrás.

Foto: Manu Mojito.


P: ¿Cuéntanos algo que no vayas a olvidar de esta experiencia en México?


MM: Yo crecí viendo el personaje de Alejandra Bogue, Betty Veo5. Un personaje que marcó mi generación y la vida de muches. Cuando vine a México nunca me imaginé que iba a terminar trabajando con ella. Pero por encima de todo lo que aprendí con ella una gran experiencia fue vivir con ella. Eso ya no tiene que ver con las artes ni nada. Igual esto me marcó mucho ya que pude conocer a fondo a una persona que admiraba mucho. Además, significó vivir con alguien… Vivir en pandemia: no podíamos salir, lo cual fue una experiencia que sin duda sabía que no iba a olvidar. Esto me ayudó mucho a reencontrarme y repensar todas las representaciones artistas y activistas con las que venía trabajando. Ha sido algo maravilloso.


Foto: Manu Mojito.

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